La primera ciudad india inteligente y a medida de los niños

En la clasificación de las candidaturas para recibir ayudas en 2016 con la misión «Ciudades Inteligentes», Bhubaneswar (la capital del estado indio de Odisha) ocupaba el primer puesto, y más tarde resultó finalista en los premios World Smart City. La Fundación ha trabajado con el gobierno municipal y el Instituto Nacional de Asuntos Urbanos de la India para capacitar a los urbanistas de forma que tengan en cuenta las necesidades de los niños pequeños en los proyectos de regeneración y expansión de la ciudad.

La vida de los niños en la India urbana

Según el censo de 2011, en Bhubaneswar viven 75.237 niños menores de 6 años, pero la ciudad, como otras muchas del país, crece con suma rapidez y eso genera una expansión caótica que deriva en asentamientos informales en el extrarradio con infraestructuras insuficientes.

Los niños pequeños de Bhubaneswar padecen numerosos problemas: se ven obligados a defecar al aire libre; no tienen parques; carecen de aceras, iluminación urbana y lugares seguros para cruzar la calle; y en ciertos barrios tienen que ir a la escuela en transporte público, que no está pensado para ellos.

Planificación para crear ciudades más apropiadas para los niños

La Fundación ha asignado una inversión de 790.000 euros durante un plazo de tres años, que se suman a los 5,1 millones aportados por la Autoridad de Desarrollo de Bhubaneswar, la entidad responsable del desarrollo urbano.

En noviembre de 2016 se creó oficialmente el Centro por una Ciudad Inteligente a medida de los Niños, que ayudará a la autoridad de desarrollo a crear un marco de gestión y planificación que tenga en cuenta el punto de vista de los niños, y que estará vinculado a una entidad similar de Nueva Delhi, también creada por el Instituto Nacional de Asuntos Urbanos con el apoyo de la Fundación.

Formación para 100 urbanistas

El centro está aportando colaboración técnica y de capacitación a los urbanistas que trabajan en los planes de desarrollo de barrios y zonas. Se ocupa de redactar directrices, normativas y prácticas recomendadas para que las agencias gubernamentales y los promotores privados las tengan en cuenta en sus procesos de planificación y aprobación de nuevos proyectos.

Esto contribuirá a transformar los suburbios urbanos en asentamientos planificados con las infraestructuras públicas necesarias para que los niños vivan y se desarrollen de forma sana: viviendas de mejor calidad; parques seguros, zonas verdes y espacios públicos al aire libre; escuelas y centros sanitarios cercanos; acceso cómodo al transporte público; y soluciones pensadas para los niños en materia de seguridad vial y gestión del tráfico, con preferencias de paso claras y pasos de peatones mejorados, sobre todo frente a las escuelas.